
El síndrome del “no estoy listo”: cómo superar la inseguridad al postular a nuevos desafíos
Hay una escena que se repite más de lo que uno cree. Estás frente a una oferta laboral. La lees con atención. Cumples, quizás, con el 70% de lo que piden… incluso más. Y aun así, algo te frena. Una voz interna —bastante convincente, por cierto— te dice: “no estás listo todavía”.
Cierras la pestaña. “Mejor cuando tenga más experiencia”, piensas.
Y así, sin hacer mucho ruido, se pierde una oportunidad.
Lo curioso es que este fenómeno no siempre tiene que ver con falta de capacidad. De hecho, muchas veces ocurre lo contrario: personas preparadas, con habilidades reales, que simplemente no se sienten lo suficientemente seguras como para dar el paso.
Ese es el famoso síndrome del “no estoy listo”. Y sí, es más común de lo que parece.