
El algoritmo también puede tener prejuicios
Cuando se piensa en los sesgos relacionados con la aplicación de la inteligencia artificial durante el proceso de selección de personal, la primera idea que surge es, por supuesto, la relevancia de los datos.
Esto es, sin duda, una preocupación válida,
pero el proceso de creación de la herramienta en sí puede dar lugar a nuevas fuentes de sesgos.
El sesgo también puede estar en el diseño
Una inteligencia artificial es incapaz de tomar decisiones por sí misma. En algún momento, tuvo que haber alguien que determinara qué variables eran importantes y cuáles no, qué diferencias eran significativas y cuáles no, y qué significaba ‘ideal’.
Una herramienta de selección de personal es, por definición, subjetiva, porque su propósito es identificar aquellas cualificaciones y experiencias que se ajusten mejor (en cierto sentido) a las necesidades específicas de una vacante.