
Empleabilidad, cómo adaptarse sin perderse en el intento
Hay una sensación que se ha vuelto cada vez más común en el mundo laboral. No siempre se dice en voz alta, pero está ahí: la idea de que todo cambia demasiado rápido. Que lo que sabías ayer hoy parece quedarse corto. Que lo que te funcionó antes… ya no necesariamente te abre las mismas puertas.
Y en medio de todo eso, aparece una pregunta incómoda: ¿cómo me adapto sin dejar de ser yo en el proceso?
Porque adaptarse, seamos honestos, no siempre es fácil. A veces implica desaprender. Otras veces, volver a empezar en algo que creías tener dominado. Y eso remueve. Genera inseguridad, resistencia, incluso un poco de cansancio emocional. Es normal.
Pero también —y aquí está lo interesante—, es justamente esa capacidad de adaptación la que hoy define la empleabilidad.






