
Teletrabajo y equilibrio emocional: la oficina que se volvió pantalla
La verdad es que nunca imaginamos que nuestra oficina podría caber en una pantalla. La cocina, la sala o incluso la cama se convirtieron en el lugar desde donde trabajamos. Al principio parecía cómodo, casi un sueño: no más transporte agotador, flexibilidad para organizar nuestro día, café recién hecho siempre a mano. Pero con el tiempo, lo que era un privilegio se volvió un desafío silencioso.
El teletrabajo nos conecta con todo y con todos, pero también borra límites que antes protegían nuestra vida personal. Este ensayo busca explorar cómo la oficina digital afecta nuestro equilibrio emocional, cómo moldea nuestra rutina y qué podemos hacer para no perder la salud mental mientras navegamos entre pantallas.